Primer evento del Programa de Diálogo en Bruselas al concluir el receso de verano
| Fraile franciscano Louis Bothe |
Su exposición motivó una enérgica discusión entre los asistentes que, en primera instancia, se efectuó en pequeños grupos y, posteriormente, en plenaria. Los participantes analizaron intensamente el rol que los europeos deberían asumir en Oriente Medio. Muchos desean que Europa se desempeñe como mediador neutral entre las partes, no como observador pasivo sino activo que interviene en los sucesos. Se requiere de autoestima, la no imposición de la voluntad propia y el apoyo a la autonomía de los involucrados. Es importante tratar a ambas partes de forma equitativa, evitar el uso de la fuerza e incitar, en la medida de lo posible, la cooperación aún en los esfuerzos más mínimos. Todo ello debiera desembocar finalmente en un proceso de sanación que a su vez debería abarcar programas de intercambio y de visita.
Louis Bohte comentó que una postura mesurada permite generar mayores frutos. Al comparar las experiencias que ha hecho en la labor en torno a la drogadicción, enfatiza que no se trata de ser “más astuto” que los involucrados, sino de fomentar la responsabilidad de las partes y su búsqueda por soluciones propias. Por el otro lado, opina que los europeos deberían asumir un rol enfático y no temer las recriminaciones del antisemitismo. Se trata de desafiar las posturas y expectativas que mantienen los involucrados. Los europeos se hallan en condición de hacerlo, siempre que no antepongan sus propios intereses.
Varios participantes mencionaron posibles modelos europeos a seguir para solucionar el conflicto en la región, como por ejemplo el federalismo belga y alemán y el proceso de paz franco-alemán. Se suscitaron muchas opiniones encontradas, sobre todo en lo que respecta a las soluciones federales que –tal el caso de Bélgica– ni siquiera en Europa funcionan correctamente. Tampoco Louis Bohte consideró que éstos fueran enfoques viables que puedan ajustarse a la situación in situ. En cambio resulta razonable el fortalecimiento local de la sociedad civil, así como iniciativas educativas. El enfoque se debe centrar en apoyar a las personas comunes para que logren llevar una vida digna.
Muchos participantes abogaron por un procedimiento multilateral que debe preservar el diálogo abierto con todas las partes. Algunos intercedieron por una cooperación necesaria con Estados Unidos, en la que EUA debiera ejercer una “presión simétrica” sobre Israel y los europeos sobre los palestinos. Otros, sin embargo, resaltaron la postura más débil de Europa que rara vez se manifiesta de forma unísona y que posee pocas opciones militares. De tal cuenta a algunos asistentes les pareció razonable la implementación de una policía de la UE y de misiones militares, por ejemplo en los puestos de control, en los asentamientos y en el muro de la división. A ello respondió Louis Bohte que él no avala ningún rol militar o policial como tampoco una estrecha colaboración con Estados Unidos que, al hacer caso omiso de los crímenes en su propio pasado –como los cometidos en contra de los nativos americanos–, posee poca credibilidad in situ.
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